domingo, 22 de junio de 2014

Abrir una cuenta en Alemania

Como tantas otras cosas de las que vamos descubriendo en nuestro nuevo destino, la vida entre fronteras tiene sus numerosas peculiaridades. Una mas de una larga lista es, la gestión del dinero y de los pagos.

Con la experiencia ganada de abrir una cuenta corriente en Luxemburgo, hemos tardado poco en comprender que era conveniente abrir una nueva cuenta en Alemania. A pesar de la entrada en vigor de la normativa SEPA, que regula las condiciones de pagos entre distintos países de la zona EURO eliminando de facto las fronteras nacionales, existen una serie de dificultades que te encuentras en tu día a día:

  • Muchas aplicaciones web para realizar pagos no están aun adaptadas, por lo que no aceptan el código IBAN completo que permite hacer una transferencia o un cargo en cuenta bajo la normativa SEPA, por lo que solo se pueden pagar con cuentas residentes en el país donde opera la página web.
  • Aún cuando la página web esté adaptada, es posible que todo el back-office que hay detrás necesario para que se pueda realizar efectivamente aún no esté listo. Por ejemplo, nos pasó al contratar la corriente eléctrica. Aceptaron mi cuenta de España pero al cabo de un mes nos mandaron una carta a casa donde nos decían muy educadamente que necesitaban una cuenta alemana para domiciliar los pagos, o ingresarlos a manopla periódicamente.
  • El pago con tarjeta. Como dijimos en un post anterior sobre pagar en Alemania, las tarjetas de crédito en Alemania no son bienvenidas en general. Es imperativo conseguir una tarjeta de débito que no sea cuestionada en cada comercio al que vayas (donde acepten tarjetas de débito, que en bastantes sitios ni siquiera), en Alemania conocidas como EC-Karte o girocard.
Asi que nos armamos de valor nuevamente y elegimos abrir una cuenta en el ING de Alemania. En primer lugar porque no cobran comisiones de ningún tipo, en segundo porque toda la operativa se realiza por internet, y en tercer lugar por nuestra suposición de que alguna ventaja tendría tener cuenta en el ING de España. Correcto la primera y la segunda, error en la tercera. El mercado bancario sigue estando muy fragmentado y el mismo banco en España y en Alemania (o en Italia) opera bajo filiales distintas con normativas nacionales diferentes. Vamos como si fueran bancos diferentes. De hecho, ING en Alemania opera bajo la marca ING-DIBA, nada que ver con nuestro ING Direct.

Y como siempre nada podía ser fácil a la primera. ING-DIBA no tiene atención a clientes extranjeros, por lo que todo el intercambio de información y la atención al cliente es en alemán. Si la compra de una cama nos pareció divertido, la apertura de la cuenta fue un auténtico desafío. He de decir que está muy bien organizado. Todo se realiza desde casa, incluso para la identificación de los titulares de la cuenta utilizan a los carteros de Correos, que van a casa y hacen de fedatarios públicos, contrastando tu identidad con tu carnet. Y de todo te informan religiosamente ... en perfecto alemán. A mi cada vez que llega una carta a casa o un e-mail de ING-DIBA me tiemblan las piernas. Transferencia (Uberweisung), cargo en cuenta (Lastschrift) o intereses (Zinsen) no son terminos que uno aprenda como básico de un idioma asi que cuando tengo que firmar algo nunca estoy 100% seguro si es a nuestro favor o al del banco.

De momento, todo ha salido bien :-).

Si Luxemburgo no os da confianza, mandadnos vuestro dinero y lo ponemos en Alemania.

El parque automovilístico

Otro de los aspectos mas llamativos de Luxemburgo es su parque automovilístico. Como hemos comentado en ocasiones anteriores el nivel de vida en el Gran Ducado es muy alto, y esto se ve reflejado en los vehículos que te encuentras por la calle.

Los primeros días tras llegar alli nos llamaban mucho la atención los Porsche y los coches de lujo (Masserati, Jaguar, Ferrari, etc...) aparcados en la calle, así como el gran número de coches de gama alta BMW, Audi, Mercedes que circulan, hasta el punto de hacer que nuestro Citröen C4 Grand Picasso fuera un coche raro, o cuanto menos singular.

Es tal el exhibicionismo, que llega un momento que te insensibilizas. Yo hay días que de camino a mis clases de Francés (30 minutos en el coche) me cruzo con 3 o 4 coches de lujo y ya ni los miro. Aparco en un parking público en la calle y puedo tener a un lado un Porsche Pananarama y al otro un BMW Z3. Con un ticket de la hora puesto, no te lo pierdas. Estoy seguro de que los propietarios de cualquiera de los dos coches se paran a mirarme la C4 ... porque no han visto una nunca.

En el caso de los alemanes, su aproximación a los coches es un poco diferente. Vaya por delante que en los días que llevamos aqui hemos confirmado que los alemanes se sienten los mejores jugando al fútbol y fabricando coches o, al menos lo demuestran apoyando a su selección incondicionalmente y comprando coches alemanes. Sin embargo, son mas prudentes y menos ostentosos por lo que guardan sus bólidos para las ocasiones.

Estos últimos días de final de primavera el tiempo está siendo excepcional con días claros y temperaturas rondando los 30 grados. En estas circunstancias los coches descapotables inundan la region. Un sábado por la mañana soleado vas al parking del Aldi a comprar el pan y te encuentras aparcados una retahíla de coches descapotables de todos los estilos. Por supuesto, a nadie se le ocurre tocar nada de ninguno. No solo eso, si no que no es raro ver coches de época que sacan los fines de semana simplemente para pasearse. Hace tan solo un par de semanas hubo una concentración de coches de epoca en el Lebensfluss, en Fisch, con una cincuentena de coches de la comarca.

La carrera de los autos locos.