jueves, 7 de agosto de 2014

Nuestro sofa de Ikea

Una vez resuelto la logística de los primeros días en Fisch nos lanzamos a amueblar en la medida de lo posible las dependencias domesticas. Como todo aquel que se haya mudado mas de dos veces en su vida sabe, hay 3 cosas que son las primeras que deben entrar en una casa: cama, sofá y nevera, y el orden no siempre estoy seguro de que sea así.

Así que como habíamos visto un sofá en Ikea cuya relación calidad/precio/facilidad de montaje nos encajaba nos fuimos a por el sin dilación a comprarlo guiándonos porque las medidas que daba la pagina web encajaban en el coche con ciertas modificaciones en la configuración de los asientos.

El Ikea mas cercano es de Arlon, justo al pasar la frontera de la autopista entre Luxemburgo y Bélgica (esta ahí solo en una especie de promontorio que se ve a lo lejos como si fuera el bar de "Abierto hasta el Amanecer"). Se tarda escasamente 25 minutos desde el centro de Luxemburgo aunque desde Fisch te lleva casi una hora ir y otra volver.

Así que compramos y esperamos pacientemente en la salida de objetos voluminosos hasta que saliera nuestro sofá comiendo galletas y chocolate sueco. Cuando salió nos llevamos una primera sorpresa. Las 3 cajas de las que se componía el conjunto venían envueltas y agrupadas en el plástico este como en el que se envuelve mucha gente las maletas en el aeropuerto. Así que el paquete completo pesaba la totalidad de los 3 bultos, algo mas de 100 kilogramos, que para moverlo con el carro hacia falta una grúa. Pero la segunda sorpresa fue aun mayor, los 3 paquetes separados no entraban correctamente. Ni usando el asiento del acompañante. Me tiré 20 minutos haciendo tetris para arriba y para abajo con los 100 kilos hasta que ya no me quedaron fuerzas e ideas. No había contado con que el portón de la C4 limita la entrada unos centímetros por cada dimensión, de tal manera que hacia inviable meter los 3 bultos a la vez.

Así que tuvimos que tomar una decisión salomónica. Rut se quedaba allí con el tercer bulto y yo salía pitando para Fisch a descargar los dos primeros bultos y volver a por el otro y a por Rut. Unas dos horas estimadas de viaje mas el descargar allí. Teniendo en cuenta que eran cerca de las 19:30 y que Ikea cierra a las 20:00, que era ya de noche entonces y una noche fresca tirando a fría, el panorama homeless era desolador.

Si el coche llega a llevar tacómetro lo reviento. Hice el viaje ida y vuelta en 90 minutos. He de decir en mi descargo que en Luxemburgo y en Alemania la velocidad máxima en autopistas (no peajes) es de 130 km/h y que la descarga la hice delante de casa y deje los bultos en la calle, contando con que aquí nadie toca nada y cruzando los dedos para que no lloviera.

A la vuelta recogí a la pobre Rut que estaba mas helada que un "chambi" (expresión murciana donde las haya), no había podido permanecer mas tiempo en el interior de un Ikea cerrado y un parking vacío.

El montaje del sofá fue relativamente fácil. Solamente tuvimos algún conato de accidente porque es un sofá-cama con un arcón incorporado muy practico y el sistema de apertura se basa en la gravedad, por lo que si lo tumbas lateralmente se abre con cierta fuerza de forma automática ... En las instrucciones del Ikea te lo indica, pero en fin, que queréis que diga, los monigotes que aparecen brazos arriba, brazos abajo, nunca me terminan de convencer sobre cuales son sus intenciones ...

Bueno, como resultado final, el sofá esta montado, operativo y disponible para todo aquel que venga a vernos.
Convertible Friheten couleur cerise

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