domingo, 6 de diciembre de 2015

El templo romano de Tawern

En anteriores entradas había mencionado el pasado romano de la zona en que vivimos y de la ciudad de Trier, Trèves en francés, Treveris en castellano o Augusta Treverorum, su nombre latino.

Me asombro a menudo de que a pesar de lo alejados que nos encontramos del mediterráneo, los romanos pudieran llegar hasta aquí. Y es que la frontera del imperio estaba en el cauce del Rhin, y mas allá de este, los germanos acampaban a sus anchas y se batían de cuando en cuando con las legiones.

Los romanos. que en muchos aspectos llegaron muy lejos, idearon un sofisticado sistema de defensa de sus fronteras basadas en numerosos puestos de defensa fortificados interconectados entre ellos y apoyados por una segunda línea defensiva en retaguardia que abastecia a su vez a la primera línea. En esta primera línea se encontrarían poblaciones como las actuales Mainz (Maguncia) o Koblenz (Coblenza), a la orilla del Rhin. Detrás estaría Augusta Treverorum, la actual Trier.

Trier cobró mucha importancia, y en tiempos de Constantino el Grande, llego a tener 100.000 habitantes (casualmente mas o menos los mismos que tiene ahora), lo que la hacia la segunda ciudad del imperio después del millón de habitantes que poblaban Roma. Prueba de ello han llegado hasta hoy vestigios de numerosas termas (como las imperiales), el anfiteatro, la Porta Nigra, el puente romano sobre el Mosela, el Aula Palatina, etc... Mas información la podéis encontrar aquí.
Trier. Aula Palatina

En el momento de mayor esplendor de la ciudad, llego a ser base de 3 de las 24 legiones romanas de la época, lo que da una idea de su importancia militar. Trier, esta considerada la ciudad mas antigua de Alemania, y forma parte de la leyenda de la creación de Germanía, o de la identidad nacional alemana, ya que de aquí partieron las legiones que fueron derrotadas por los germanos en la batalla del Bosque de Teutoburgo (algo así como nuestra batalla de Covadonga). Cuenta la leyenda que Hermann o Arminio en castellano, un jefe tribal germano consiguió unir por primera vez a todos los pueblos al otro lado del Rhin y detener a los soldados del imperio.

Mas allá de las leyendas, lo cierto es que toda la zona conserva restos y nombre romanos. El nombre de nuestro pueblo, Fisch (que significa curiosamente pez en alemán) proviene de latín aedificium, o edificio, probablemente de alguna edificación romana que existió en el emplazamiento original del pueblo (que no es el actual). En el pueblo comentan mucho la historia de un fulano que abriendo tierra aquí y allá encontró un denario romano, con tan poca vista que lo puso a la venta en ebay, y el ministerio de cultura alemán lo pillo ... y lo requiso ipso-facto.

A unos 6 kilómetros casi en linea recta desde casa, y atravesando bosques se llega al templo romano de Tawern. Lo visito a menudo porque desde casa es uno de los recorridos mas planos que se pueden hacer y lo incluyo en muchas rutas. Se trata de las ruinas de un templo dedicado al dios Mercurio, que decidieron rehabilitar hace unos 30 años reconstruyendo con carácter didáctico la mayoría de los edificios. Bueno véase el efecto.





Desde el lugar se puede divisar Trier, lo que seguro influyo en la elección del emplazamiento. Con buen tiempo, es habitual ver a grupos de escolares recibiendo allí la lección de historia.

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