sábado, 16 de mayo de 2015

Los hospitales alemanes

En nuestra corta estancia en el país de Lutero hemos visitado el Hospital de Saarburg (el que nos pilla mas cerca) varias veces por diversos motivos. Ninguno de ellos de especial gravedad pero siempre en los mejores momentos: un domingo por la mañana, un viernes por la noche con la cena puesta o en días de vacaciones... Siempre momentos clave.

El mejor fue el de un viernes por la noche que pillamos al medico casi con las pantuflas listas para meterse en la camilla de guardia y allí aparecimos los dos españoles hablando alemán a media lengua ... lo que lo hace siempre mucho mas divertido.

Lo primero que debes tener en cuenta en un hospital en Alemania es que has de tener seguro medico. Parece una tontería porque en España que disfrutamos de una Seguridad Social que sin sonrojarme puedo decir que es lo mejor que hemos parido (ya la quisieran para si cualquiera de nuestros vecinos) estamos acostumbrados a aparecer por el hospital mas cercano con una mano delante y otra detrás, asumiendo que esta todo pagado. Aquí no es así. Para empezar cuando llegas al hospital pasas por el registro (Anmeldung). Allí declaras que seguro tienes. Puede ser alguna de las cajas de seguros alemanas públicas, privadas o mixtas (Krankenkasse) o puede ser un seguro privado no alemán que cubra tu atención medica. Esto es posible porque en Alemania el sistema hospitalario es bastante más complejo que el español y se caracteriza además porque la frontera publico / privada no es tan nítida. Así casi todos los hospitales pueden atender a casi todos los tipos de clientes, pagando parte, todo o nada.

Otra de las peculiaridades del sistema alemán es el copago. Si, tu pagas una parte de tus tratamientos de salud (ademas de los impuestos que ya pagas quiero decir) salvo que seas una persona sin recursos y entonces te lo cubren todo (creo). De esta manera te aseguras que la gente vaya menos a los hospitales, porque a veces les duele mas la cartera que el mal en si.

Bueno a lo que voy, que pasas por el registro, es decir por caja previamente y dejas o bien tu número de asegurado, o tu tarjeta de crédito o ambas cosas. Pero ojo, porque si eres residente en Alemania, es decir estas registrado allí y tienes una dirección estable no hace falta que te lleves la tarjeta. Te mandan la factura a casa.

Si, lo que he dicho: "Te mandan la factura a casa." Literal. Tarda en llegar, como unos dos meses o así pero llega. Y los alemanes lo ven como lo mas normal. Cogen su factura, van al banco y pagan. Es aquí donde no puedo mas que reconocer que reside el secreto de la sociedad alemana. Se fían de que los ciudadanos van a pagar religiosamente sin más. Y lo hacen. No me puedo imaginar que pasaría si esto se hiciera en España. Mejor no hagamos de momento la prueba ...

Pero es que en consultas externas es igual. Los médicos que trabajan en las consultas externas del hospital facturan de forma independiente. De alguna manera utilizan la infraestructura del hospital pero la relación es directa medico-paciente y la factura también. Es decir, vas a la consulta del médico y la factura de éste te llega a los dos meses a casa. Por supuesto siempre que hayas puesto la dirección correctamente claro ...

Todas estas cosas provocan pequeños cortocircuitos en zonas de mi mente especialmente labradas por la picaresca latina y años de convivencia con lo mas granado del barrio de la Fama en Murcia y me hacen luchar contra la tentación de no pagar en muchas ocasiones. Y mira que seria fácil, pero hay una poderosa razón para hacerlo. Y no es ni mas ni menos que el hecho de que la inmensa mayoría de los alemanes lo hace. Y aquellos que no lo hacen son condenados moralmente por el resto. Aquí el que mete la mano en la cosa pública (por acción u omisión) no puede volver a salir a la calle. Si hiciéramos lo mismo en España acabábamos con la crisis en dos patadas...

Y lo mejor de todo es, que no son caros. Las facturas a las que nos hemos enfrentado hasta ahora son de lo mas razonables. Por decir algo una consulta de un medico general un día festivo no pasó de los 40 Euros. La hospitalización con una serie de pruebas de cierta entidad no llegó a 800 Euros. En España esto mismo puede estar entorno de los 3.000 Euros.

Y la otra gran diferencia es el ambiente hospitalario. En España los hospitales suelen estar a medio camino entre una cafetería y un bingo. La gente va de visita no a ver a los pacientes sino a pasar el rato y a ver a los parientes que hace tiempo no se ven. En Alemania consideran que ya hay personal especializado atendiendo a los pacientes por lo que no hace falta que este toda la familia haciendo guardia al enfermo. Y por supuesto, no se oye un alma. Guardan silencio en habitaciones, pasillos, entrada, etc... Te sorprende ver que la cafetería de un hospital alemán esta casi vacía ... y sobre todo que no hay tres familias gitanas en la puerta.

Por ultimo hemos de decir que los médicos alemanes tampoco gustan de hablar mucho ingles. Así que nos hemos tenido que apañar como hemos podido. Algunas cosas las hemos entendido bien, otras no tan bien y otras nos hemos tenido que fiar, que le vamos a hacer. Cuando se trata de médicos siempre vamos los dos juntos porque cuatro orejas entienden mas que dos ( o eso dicen). Ademas para evitar explicaciones vamos siempre como matrimonio. La ultima vez que estuvimos yo tuve que esperar a Rut en un pasillo mientras que le hacían unas pruebas y para llamarme pensaron que si Rut era Carrió de apellido era evidente que yo sería Herr Carrio (en Alemania al casarse las mujeres adoptan el apellido del marido). Pues a la cuarta vez que me llamaron me dí por aludido y porque en el pasillo no había mas Herrn que yo ...

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